Por los bajos fondos de mi ciudad

Mañana cumpliré la semana 31 de mi embarazo.
La barriga crece a pasos agigantados. Lo sé porque hace un par de semanas me cabía una camisa blanca a topos rojos de Indie & Cold que suelo ponerme cuando llega el buen tiempo, pero ya la tela se queda tirante en la cúspide de la panza y no me sienta bien, prefiero llevar ropa más holgada.

Comentarios ajenos

También sé que la tripa es grande debido a los comentarios de la gente anónima del barrio, más allá de los consabidos: «¡Qué gordita!» «¡Qué gorda!» o «¡Estás inmensa!» de mis familiares y amigos que, imagino, lo dicen desde el cariño.
Ya tengo la ropa de OVObebé lavada y guardada en la cómoda-cambiador que me trajeron la semana pasada.

La casa Moodelli dijo que el repartidor la dejaría «a pie de calle». No mentía.

Tuve que convencerle para que me la acercara hasta el ascensor, y una vez allí, como la cómoda dentro de su caja no cabía en el ascensor, tuvimos que desembalarla (¡ojo! si la quieres devolver dispones de 14 días con «su embalaje original», pero ¿cómo demonios conservar el embalaje original después de haber sacado la cómoda?), ponerle las ruedas y empujarla hasta el ascensor. Por fortuna esta vez sí cabía dentro ¡Menudo caos! Novio se enfadó. Y es que la cómoda ya venía montada.

De momento la hemos puesto en el comedor, debajo de un póster tipo cómic de los que tiene Novio por toda la casa.

En el primer cajón he puesto la ropa de 0-1 meses (me han dejado muchos bodys de prematuro), en el de en medio la de 1-3 meses y en el último la de 3-6 meses. Aunque todo esto es aproximado: hay marcas en que las tallas se miden por centímetros y no por meses (como H&M y Lidl, aunque esta última tiene la deferencia de poner ambos, centímetros y meses). Y luego tallajes muy dispares, pues en el último cajón he guardado un conjunto que dice «0 mes» y tiene el mismo tamaño que los de 3-6 meses. Así que ando algo perdida todavía.

Para el hospital me llevaré algún pijama de 0, 1 y 3 meses de esos de body y pantalón a juego, y luego la ropa para salir del hospital o «su primera puesta».
Esta me la han dejado toda: dispongo de una ranita azul de algodón con cintas de raso en los hombros y otra ranita amarilla de Zara Kids (la ropa de Zara Kids no es de excesiva calidad, pues en cuanto se lava el tejido parece papel maché), ambas de 1 a 3 meses; el conjunto de camisa (que es 50% poliester y a mí me gustan las fibras naturales) y cubre-pañal que aunque dice «0 mes» tiene el tamaño de ropa de 3-6 meses; otra ranita blanca de lino con el cuello ribeteado de rojo que también es talla 3-6 meses, y una ranita más de algodón beige de topos blancos que me regaló la madre de Novio para 3 meses.

Como todavía no sé lo que va a medir OVObebé me llevaré ranitas de diferentes tamaños.

El caso es que yo buscaba alguna ropita más pequeño en caso de OVObebé finalmente tenga unos 50 cm de tamaño como el bebé estándar. Y ayer lunes fui al mercadillo de Ruzafa, al puesto de ropa de bebé que está cerca de la Iglesia de San Valero. Pues bien, cuando pregunté si había alguna ranita para cero meses, tanto la vendedora como una clienta se me quedaron mirando.

«¿Cero mes? Con esa barriga que tienes se adivina un bebé grande, así que ropa de cero mes no le va a caber. Compra algo de 1 o, si me apuras, de 3 meses».

Finalmente no compré nada. Nunca compro nada porque el tema de las tallas me marea. Seguro que me apaño con toda la ropa que me han dejado. Y si no lo cubriré con una muselina.

Ropa premamá para el buen tiempo

Ya llega el calor y yo soy calurosa. El otro día una buena amiga me dejó dos faldas de premamá de la marca Antojos, una beige y otra negra, que agradecí enormemente, pues hacía tiempo que no me ponía falda. La tela es de algodón y no demasiado gruesa, pero la banda que cubre la tripa sí es muy alta y gordita, por lo que no creo que las use en verano.
Me puse la negra para asistir a un acto científico y probé a ponerme un par de medias. Fue tan costoso el ponérmelas que desde este fin de semana he decidido prescindir de ellas. Ese día aún me cupo mi camisa negra de seda de Comptoir des Cotonniers. Dudo que hoy me quepa.

El fin de semana lo pasé en Denia y estrené el vestido de verano de la marca Antojos, sin medias. Es comodísimo y de una tela suave y fina de algodón. Ese será mi must del verano.

Llevé a cortar el bajo del vestido de topos blancos que compré en Amazon, pues su largo hasta la rodilla le daba un aspecto de mesa camilla que no me gustaba, y el resultado ha sido que ahora es un vestido demasiado corto. Y es que no había caído en la cuenta de que la barriga, con su crecimiento hacia adelante, hace que el bajo de los vestidos premamá suba progresivamente. De momento sí me lo puedo poner, pero no sé si me servirá hasta la FPP. Me hace gracia cómo las modelos de barrigas ínfimas llevan los vestidos por encima de la rodilla: habría que ver su estado avanzado de gestación y cómo les quedan esos mismos vestidos.

Con ese par de vestidos creo que me apañaré todo el verano en que esté embarazada.

Y ayer compré dos shorts de premamá en H&M. Cogí el coche y fui al polígono industrial de Alfafar que es donde venden la ropa premamá. No sé por qué la ropa premamá está confinada en «los bajos fondos» de la ciudad. Y es que nunca me han gustado ni los polígonos industriales ni los centros comerciales.

Primero fui a Kiabi. No había ni la mitad de la ropa que sí hay en la página web, por lo que sigo sin tener camisetas de tirantes de premamá. Me probé un vestido y un mono, pero sus diseños están hechos para ir sin sujetador, cosa que una premamá en avanzado estado de gestación no puede hacer.

Así que finalmente compré una camiseta desmangada de viscosa que sí se adaptará al crecimiento de la barrigota. No me entusiasma el color, pero solo había ese.

En H&M tampoco había camisetas de tirantes básicas de premamá. Las que hay son de lactancia y en mi opinión son demasiado ajustadas para lo que yo suelo llevar. Y creedme, he probado camisetas de tirantes que no sean de premamá básicas de H&M, Zara y Mango pero no me están bien.
Compré un par de shorts para el verano, uno de lyocell, que es un tejido biodegradable muy fresco y cómodo, y otro de algodón. La banda que se pone sobre la tripa es de tela más fina y no es tan alta como sucede con la ropa de invierno. (Por alguna extraña razón ninguno de estos pantalones está en la página web).

Me resultó muy deprimente ir a Kiabi en el coche y conducir frente a miles de restaurantes de comida rápida con camiones enormes aparcados delante. Y más aún ir al centro comercial MN4. Es un centro comercial redondo con tres pisos dispuestos de manera concéntrica a modo de plaza de toros. No posee techo así que al menos no produce esa sensación de claustrofobia que sí me sucede en los centros comerciales cerrados. Había heladerías en la planta baja con gente tomando algo (¿esta gente no estudia ni trabaja?). H&M está en la segunda planta junto a un Bershka gigante y un Adolfo Domínguez que me pareció demasiado lujoso para estar ahí. La tercera planta está destinada a restaurantes y cines.

La ropa premamá de H&M tampoco coincide con la de la página web. Y mucha es ropa fea y oscura (yo nunca visto con ropa oscura) de telas de flores, encajes y bordados que no es para nada mi estilo.

Lo dicho. Con los dos vestidos y los dos shorts tendré para todo el verano. También he comprado dos camisones premamá y me han dejado dos bañadores premamá que ya estoy utilizando en la piscina. Y de momento camisetas y camisas me pongo las que tenía, pero que poco a poco voy desechando porque en cuestión de semanas se van quedando pequeñas.

2 respuesta a “Por los bajos fondos de mi ciudad”

  1. ¡Lo de la ropa premamá es un mundo, vaya odisea! Me ha parecido que hay cosas bonitas en las páginas web de Asos y Envie de Fraise. La primera me ha parecido que tiene buena calidad por algunos vestidos que le he visto a una amiga, la segunda ni idea, solo me han gustado algunas cosas por la web. Y todo esto desde mi más absoluta ignorancia al respecto, jajaja, te lo dejo por si te da ideas. ¡Un beso!

    1. ¡Ay qué bien! Gracias Vikichu. Sí, de ASOS compré online pero no me venía bien y he decidido no hacer más compras online. También en Séraphine aunque es más cara, y también lo devolví. Voy a mirar Envie de Fraise, aunque ya para dos meses que me quedan… Mil gracias.

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