No retrobaré el tall

No retrobaré el tall,
la prístina corol.la
afullejada, exclosa.
Puc veure encara els pètals
d’aquesta flor, brillants,
en una errada forma.
Flor daurada, l’exili
ons romans despullada
de bellesa no el vols!
I seras retornada
als colors que en son ram
de talls amb llum de sol.

Oh instint que apressa lànima

Oh instint que apressa l’ànima
-l’apressa i la revolta-
Vola l’ànima apressonada
entre llavis greus, fulgorosos
de l’instint que mai besara.
I jo tremole, aniquilada
per de sobte tres pulsions
que assolen mà, cap i prestància.
Que alleugeren la flonja vida
que, lleugera, ningún no en vol.

Betaesperanza

De mi donante anónima, rubia, ojos verdes, de inteligencia desconocida y hábitos desconocidos, obtuvieron 18 ovocitos maduros el día 1 de noviembre en la llamada «punción folicular». Pero a mí no me llamaron, o si me llamaron fue a primera hora de la mañana y no lo cogí porque tenía el teléfono en silencio y porque creía sería un recordatorio de que Novio tenía que ir a dejar su muestra de esperma. Novio fue solo, yo me quedé en la cama. Era miércoles, festivo.

Porno demasiado duro
Novio me envió una foto desde la habitación de la clínica con los pantalones bajados, y luego otra de las revistas porno que había. Me contó más tarde que era un porno tan duro que no le ponía nada, por lo que hubo de mirar un vídeo en el que un viejo se follaba a una gorda. «Así será cómo habremos procreado a nuestro bebé», pensé.
No comencé a ponerme los óvulos de progesterona porque no me llamaron en todo el día, y las palabras exactas de mi ginecóloga fueron: «deberás comenzar con la progesterona si solo si te llaman, dos óvulos por la noche».
Intrigada sobre qué debía hacer, dejé pasar el día tras haber llamado a la clínica y responderme que no me la pusiera, que no sabían cómo iba lo de los ciclos de ovodonación. Esto no es una novedad, nunca me resuelven las dudas al teléfono. Estaba preocupada: ¿no había habido fecundación y por eso no me habían llamado para iniciar el tratamiento con progesterona?
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Duc la teua albor

Duc la teua albor, et duc amb l’ànsia
dintre el túnel del ossos que em
conformen.
Em bastaria una arrapada
tendra…
No tens la pell, encara. Ets sombrio
com la terra que habita sota els pins.
Ets el presentiment, la penitència.
ALbire en la recerca el teu perfil
i tinc l’oïda oberta
a la clamor
de crits encesa…

Inasible

Jo cause dolor als que m’estimen. Jo
soc la ferida delimitada.
Llunyana, tan llunyana. Ferida
oberta.
Arrastrava el cos, desalat, ingràvid
de ferro per l’asfalt.
Assaborits, oh assaborits: el cor,
les mans, assaborides les mans,
els muscles, la pell,
la sal.liba que destilen llengües.
Assaborit el nas, la parpella,
assaborida la pell de la orella,
el cervell, la resignació
per trobar-te engolit dins de mi.