Erase una mujer a una barriga pegada…

Mañana cumpliré la semana 30. Y mi barriga es más que prominente.

Es cierto que no estaba excesivamente delgada cuando me embaracé. También es cierto que siempre he sido de hombros anchos. El caso es que mi barriga crece a lo ancho y hacia adelante, como los ejes X e Y de Fick o ejes principales de rotación del ojo.

El miércoles pasado un buen amigo de Novio que es fotógrafo me hizo un Pregnant Book o fotografías de embarazada. Había visto algunos ejemplos de estos libritos con mujeres semi-desnudas sobre un fondo de postín que no era para nada mi estilo. Mujeres que se ponían sujetadores estilo bandeau y braguitas para mostrar sus tripitas mientras sus novios las miraban con devoción.

Yo no soy nada natural posando en las fotos. Eso el amigo de Novio lo sabe. Pero ante la máxima de «no hay malas modelos sino malos fotógrafos» me tranquilicé un poco. Eso sí, hizo que me pusiera la camiseta más ajustada que tengo para que se remarcara bien la protuberancia. Al ser su estampado de rayas horizontales yo creo que «me hacía gorda». ¿O será que lo estoy?
Continuar leyendo “Erase una mujer a una barriga pegada…”

De la soledad y otros síndromes

El tiempo pasa y ayer, miércoles 2 de mayo, empezó la semana 28 de mi embarazo.

¡Y yo con estos pelos!

Estoy de baja desde el 23 de febrero, por lo que ya han pasado 2 meses y 9 días en los que Cuerpo y yo nos hemos ido adaptando el uno al otro.

La soledad de una baja laboral es la antesala de lo que será la soledad de la maternidad de la que tanto me habló Hermana Mayor cuando tuvo a Sobrina-Amada.
Soledad por no encajar del todo en el grupo de amigas no-madres que todavía viven ancladas en un eterno Síndrome de Peter Pan en el que estábamos todas hasta hace bien poco.
Soledad por el vínculo indestructible entre el bebé y la madre de los primeros meses e incluso años, pues a Sobrina-Amada aún la duerme-baña-alimenta Hermana Mayor, recelosa de relegar esas tareas en Marido.
Soledad por tantos cambios, imagino, y poca gente con quien compartirlos.

Continuar leyendo “De la soledad y otros síndromes”

Simplemente «Ja, ja, ja»

Siguiendo con la tradición de este blog de ser mi diario (im)personal (está expuesto a la vista de todos en foros diversos y hasta en Twitter) me gusta dejar constancia de los cambios que voy experimentando durante mi embarazo, pero siempre desde un tono refrescante. Y es que, cuando pregunto a Hermana Mayor resulta que no recuerda nada de lo acontecido durante los 9 meses (en realidad 8) en que portó a mi Sobrina-Amada dentro de sí. Y a mí sí me gustaría recordarlo.

Continuar leyendo “Simplemente «Ja, ja, ja»”